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Cátedra Giovanni Sartori “Reformas constitucionales y cambio de régimen en México”
Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey participó en la quinta edición de la Cátedra Giovanni Sartori organizada por la Fundación Konrad Adenauer México en colaboración con el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, cuyo tema central fue “Reformas constitucionales y cambio de régimen en México”.
En el panel “Reingeniería constitucional y la transformación de las instituciones democráticas”, en el que participó junto con Fernando Barrientos del Monte (Universidad de Guanajuato), Rosa María Mirón Lince (FCPyS UNAM), Emilia Molina (PJF), Khemvirg Puente (FCPyS UNAM), bajo la moderación de Azul Aguiar (ITESO), la Dra. Pantin señaló que la reciente reforma judicial no solo constituye un atentado a la independencia judicial, sino también un retroceso frente a años de esfuerzos en este ámbito.
En este contexto, subrayó la necesidad de que los nuevos poderes judiciales publiquen información y rindan cuentas para poder evaluar si cumplen con los objetivos que se plantearon como justificación de la reforma. Recordó que, en los últimos años, diversos poderes judiciales habían impulsado prácticas y políticas de justicia abierta: en Quintana Roo, Yucatán y Durango se adoptaron políticas o declaraciones de justicia abierta; Tlaxcala, Coahuila, Aguascalientes y Colima modificaron sus constituciones para incluir el concepto de justicia abierta; además de iniciativas como el observatorio ciudadano en Querétaro, las mesas de atención en Yucatán y la publicación de datos en Guanajuato, incluido el micrositio Justicia en Números.
Sin embargo, advirtió que esos esfuerzos no fueron suficientes para contrarrestar la percepción de opacidad en estas instituciones, percepción que finalmente se utilizó como justificación para una reforma que, paradójicamente, no incorpora medidas orientadas a acercar los poderes judiciales a la ciudadanía. Por el contrario, varios de sus cambios podrían profundizar la distancia, entre ellos la cesantía de personal clave, la concentración de la transparencia en el Tribunal de Disciplina y la figura de “jueces sin rostro”. Añadió que, a nivel federal, el programa “Transparencia para el pueblo” ha desechado la mayoría de los recursos recibidos, lo cual refleja esta misma contradicción.
Al concluir, la Dra. Pantin sostuvo que existe una ventana de oportunidad: apoyar a aquellos poderes judiciales que busquen mantener o profundizar estos esfuerzos y demostrar, con hechos, que la justicia abierta sigue siendo una vía sólida para fortalecer a las instituciones.