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El nuevo rostro de la Corte

En una entrevista con José Buendía y Javier Coello Trevo, ex titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, conversó sobre la llegada de Hugo Aguilar a la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y las posibles implicaciones para la justicia en México.  

La Dra. Pantin señaló que, aunque este hecho es histórico, su relevancia no puede evaluarse únicamente por el origen del nuevo ministro presidente, sino también por su trayectoria. Explicó que Aguilar ha tenido una presencia importante en el activismo indígena, pero también etapas en las que sus decisiones no siempre beneficiaron a esas comunidades. En ese contexto, apuntó que la elección de varios nuevos ministros estuvo marcada por el uso de acordeones, lo que pone en duda la libertad del voto y ayuda explicar cómo perfiles poco conocidos – como el propio Aguilar – obtuvieron un número tan alto de votos. Subrayó que, más allá de su origen y de del proceso electoral, los jueces no deben representar intereses, sino actuar con la mayor objetividad posible.

Respecto a la narrativa del nuevo presidente de la SCJN, quien sostiene que va a reconciliar la justicia con el pueblo, señaló que esta idea coincide con el discurso de la reforma judicial. Sin embargo, advirtió que la reforma no propone medidas que atiendan las causas estructurales de esos problemas – no se fortalecieron fiscalías, defensorías públicas, ni los mecanismos alternos de solución de controversias, todos indispensables para reducir la impunidad y garantizar acceso real a la justicia.

La Dra. Pantin mencionó que la desconfianza ciudadana en el Poder Judicial se vio influida también por la intensidad de los ataques del Ejecutivo contra jueces y magistrados. Destacó que, si bien confrontaciones entre poderes son comunes en democracias, la escala y persistencia de esta campaña deterioraron gravemente la imagen del Poder Judicial, al tiempo que la Corte careció de una estrategia de comunicación efectiva y enfrentó divisiones internas. No obstante, recordó que, a pesar de críticas por casos emblemáticos, la SCJN tuvo avances significativos en derechos humanos y derechos de las mujeres. Además, señaló que la reforma judicial desmanteló elementos centrales como la carrera judicial, que había costado décadas de construcción institucional y formación de cuadros profesionales.

Finalmente, la Dra. Pantin advirtió que el verdadero reto de la justicia en México no está solo en la SCJN, sino en los sistemas locales, históricamente desatendidos y sin recursos suficientes. Mencionó que la reforma no los fortalece y que, por ello, el país se adentra en un periodo de incertidumbre donde será necesario observar con cuidado cómo se reconfiguran tanto la independencia judicial como el acceso real a la justicia. Te invitamos a ver la entrevista completa aquí.

El uso de acordeones en la elección judicial

Alejandra Quezada, coordinadora de investigación de Juicio Justo, explicó en entrevista con El Financiero TV el uso de “acordeones” en la elección judicial y sus implicaciones, señalando que éste no fue un hecho aislado, sino el resultado de una serie de irregularidades derivadas del propio diseño de la reforma judicial.

El Instituto Nacional Electoral (INE), subrayó, nunca autorizó la impresión ni la distribución de estos materiales, ya que representaban una posible influencia indebida en el voto y contravenían los principios de voto libre y secreto. Si bien el INE había señalado que los votantes podían llevar sus propias notas, no avaló el uso de guías impresas o digitales distribuidas de manera masiva, práctica que finalmente se extendió durante el proceso electoral. Además, Quezada mencionó que, desde su sesión de junio, el INE advirtió que esta práctica ponía en riesgo la certeza electoral, y que, en su revisión más reciente, el instituto reconoció que la mayoría de las candidaturas ganadoras —alrededor del 80% en los cargos nacionales y el 85% en las salas regionales— aparecieron en alguno de los modelos de acordeones, lo que consideró un indicio de irregularidades.

Sobre el impacto de estos materiales en los resultados, señaló que el INE continúa con las investigaciones de fondo y que las sanciones emitidas esta semana se concentran en materia de fiscalización, ya que, con base en los indicios detectados, se determinó que la distribución de acordeones implicó un financiamiento no reportado o no permitido.

Te invitamos a ver la entrevista completa aquí.

¿Crónica de un resultado anunciado?

Las elecciones del pasado 1 de junio fueron inéditas no solamente porque era la primera vez que la ciudadanía mexicana estaba invitada a elegir a quienes imparten justicia, sino porque el proceso electoral incluyó muchos aspectos novedosos. Entre ellos, podemos mencionar el modelo de boletas muy distinto de las que solemos ocupar en otros procesos, un manejo diferente de las boletas sobrantes o el procedimiento de cómputo de los votos que se ejerció fuera de las casillas y fuera de los tiempos habituales.

Y, sin embargo –o quizás precisamente por estos aspectos novedosos–, como pocas veces en los años recientes de nuestra democracia, los resultados de esta elección para no pocas personas eran previsibles y, en buena medida, no tendrían que sorprender a nadie.

Por todas estas razones, como co-coordinadora del Observatorio de la Justicia del Tec de Monterrey, me pareció importante observar este proceso electoral histórico. Por ello, participé en un ejercicio colaborativo de observación electoral organizado por Juicio Justo, la Fundación Konrad Adenauer y Coparmex, quienes convocaron a las personas interesadas a registrarse como observadoras y a usar unos formatos homologados para ayudarlas a saber qué observar tanto durante la jornada electoral como en los días de cómputos.

¿Cuáles son los resultados preliminares de este ejercicio colaborativo de observación?

Hasta ahora, obtuvimos 119 observaciones de la jornada electoral, de 22 estados que a reserva de que sean integrados y se presenten en un informe final, nos aportan varios indicios sobre aspectos que se tendrán que cuidar para ejercicios posteriores, si en efecto existe el ánimo de depurar y fortalecer estos procesos.

Entre los principales motivos para la apertura tardía de la casilla, en 55% de las observaciones se mencionó el hecho de que algunas personas funcionarias de casilla no estaban presentes y en 48%, el hecho de que éstas no estaban preparadas para abrirla.

Esto es consistente con la información que el INE compartió en su momento en el sentido de que había sido más complicado y tardado que en otros procesos electorales convencer a la ciudadanía que aceptara ser funcionaria de casilla. Al parecer, incluso cuando accedieron a serlo, el día de la elección algunas personas optaron por no presentarse. En consecuencia, varias casillas abrieron con menos personas funcionarias casillas de las que normalmente deberían haber estado. En otros casos, se solicitó que personas votantes aceptaran sumarse a las personas funcionarias.

Este ausentismo puede explicar en parte por qué las personas funcionarias que sí se presentaron no estuvieran listas. Pero también, en ocasiones, se observó desorganización por parte de éstas. Algunas no sabían armar las mamparas o no sabían cómo organizar la mesa para distribuir las boletas. En algunos casos, no contaron las boletas ni cotejaron los números de folio de las mismas, para asegurar que había una cantidad suficiente de boletas para cubrir la totalidad de las personas registradas en la lista nominal. Esto puede reflejar insuficiente capacitación, un rubro que tuvo que recortar el INE por falta de presupuesto.

Desarrollo de la votación

Ahora, en cuanto al ejercicio del voto, se advirtieron elementos que permitirían sostener que no en todos los casos se ejerció de manera secreta. En 18% de las observaciones, se mencionó que algunas personas ejercieron su voto fuera de la mampara. Muchas veces, eso se debe a que los funcionarios de casilla entregaban las boletas a las personas que iban a votar, pero éstas tenían que esperar para pasar a la mampara y empezaban a votar mientras esperaban su turno.

Pero también, en 10% de las observaciones, se mencionó que en algún momento hubo más de una persona en una mampara (aun cuando la persona que votaba no requería apoyo para votar como sería el caso de personas con discapacidad, por ejemplo). En ocasiones, eran dos personas, pero se identificaron hasta tres en una mampara, sin que las personas funcionarias de casilla reaccionaran ante esta flagrante violación al secreto del voto y posible injerencia en el mismo.

En 60% de las observaciones, se menciona que las personas funcionarias de casilla, representantes del INE, votantes u observadoras dieron apoyo a las y los electores que lo solicitaban sobre cómo votar o usar las boletas, sin por ello interferir con el voto. Pero en 13% de las observaciones, se reportó que alguien indicó a una persona votante por quién votar. En 28% de esos casos fueron las personas funcionarias de casilla, en un caso, fue una persona observadora y, en el 66% restante, otras personas (sin que se pudiera identificar quiénes eran o si tenían algún vínculo o relación con quien votaba). De hecho, en una casilla de Nezahualcóyotl, nos reportaron que una funcionaria de casilla frecuentemente dictaba números a personas votantes o incluso llenaba las boletas en su lugar, sin que ellas le dijeran qué números anotar.

Por otra parte, en 65% de las observaciones, se detectó que algunas personas votaban con un acordeón impreso. Eso no debe sorprendernos, ya que los resultados para las elecciones de personas ministras de la Suprema Corte, magistradas del Tribunal de Disciplina Judicial, de la Sala Superior y de las Salas Regionales del Tribunal Electoral han mostrado un alto grado de coincidencia con las listas de candidatos que personas o movimientos vinculados al gobierno o al partido dominante distribuyeron de manera masiva en chats, redes sociales y de manera física.

De hecho, otro elemento llamativo fue el papel de algunas personas observadoras. En varias casillas tanto en el Estado de México como en la Ciudad de México, encontramos parejas de personas “observadoras” que nos preguntaban si veníamos también a tomar asistencia. Estas personas tenían hojas que decían “BINGO”, con números que tachaban o enmarcaban con un círculo mientras se desarrollaba la votación. De acuerdo con personas que se dedican a la operación política, estas hojas son usadas por los partidos y otras organizaciones para tomar la asistencia de su clientela. Quienes las llevan son personas de la comunidad y cada número corresponde a una persona de la misma. A las que no se presentan a votar, se les llama por teléfono o se les va a buscar para “invitarlas” a salir a votar.

En algunas observaciones, también se identificó que algunas personas electoras tomaban fotos de sus boletas o incluso se tomaban selfies con ellas, algo que podría sugerir que hubo operaciones de compra del voto o condicionamiento de la obtención o mantenimiento de algún beneficio, como podrían ser inclusive programas sociales, a cambio de éste.

Lo anterior daría elementos para suponer que, pese a las promesas de las personas legisladoras que promovieron la reforma judicial de que en las elecciones judiciales no habría injerencia de partidos ni funcionarios públicos, ese propósito no se alcanzó. Bajo este supuesto, la culpa de esta situación recaería en buena parte en el Tribunal Electoral. Al revocar una decisión del INE que buscaba hacer cumplir el artículo 96 constitucional, que establece que “los partidos políticos y las personas servidoras públicas no podrán realizar actos de proselitismo ni posicionarse a favor o en contra de candidatura alguna” y permitir que las personas funcionarias públicas promovieran el voto, se abrió la puerta a una posible operación política con la aparición de los acordeones.

Del cómputo a la asignación de cargos

En cuanto al cierre de la votación, en 12% de los casos, las personas observadoras consideraron que éste no se realizó de manera correcta. En 8%, reportaron que se agregaron boletas que no estaban en las urnas a los paquetes electorales. En un caso, se mencionó que se contó un número mayor de boletas que de personas que habían votado, sin que se realizara un recuento de las boletas sobrantes para averiguar de dónde habían salido las boletas extras.

Por otra parte, en cuanto al traslado de las boletas de las casillas a los consejos distritales, donde se iba a realizar el cómputo de los votos, se observó que no había cadena de custodia de las boletas, pues el traslado de los paquetes electorales se realizó sin acompañamiento de fuerzas de seguridad. De hecho, muchas veces se pudo observar que éstos fueron transportados en taxis de sitio por las personas presidentas de casilla o funcionarias del INE. Si bien se entiende que esto se debe a los limitados recursos del INE, en esta elección más que en cualquier otra, esa cadena de custodia resultaba indispensable. Quizás eso explique que en diez casillas el número de boletas para el cargo de personas ministras haya superado el de la lista nominal, algo que claramente es irregular.

Finalmente, en cuanto al cómputo de votos en los consejos distritales, las observaciones todavía no han acabado, pero todas las que recibimos hasta ahora reportan un proceso de conteo adecuado.

Y bien, ¿qué nos dicen los resultados hasta ahora? Poca sorpresa, si consideramos que los nombres de quienes ocuparán asientos en la Suprema Corte, el Tribunal de Disciplina, así como la sala superior y las salas regionales del Tribunal Electoral, corresponden en su mayoría con los que se promovieron en los distintos acordeones que empezaron a circular en los días previos a la votación, cuya autoría múltiples voces atribuyen al propio gobierno y sus partidos aliados.

El asombro llegó con respecto a la cantidad de votos que ganó cada una de esas personas, la cual determina quién presidirá la Suprema Corte. A todas luces, no será una de las ministras salientes, sino un abogado de origen indígena desconocido para la gran mayoría hasta hace unos días.

Otro sobresalto podría llegar cuando el INE dé a conocer en su sesión del 15 de junio los nombres de las personas magistradas de circuito y juezas de distrito. En efecto, dadas las reglas que aprobó el INE en febrero pasado para lograr, de acuerdo con lo establecido en la Constitución, que por lo menos la mitad de los cargos se asignen a mujeres, es posible que tenga que hacer ajustes que impliquen no darle el cargo a un hombre que haya obtenido la mayor cantidad de votos para asignárselo a una mujer.

Si bien es de celebrarse que la reforma judicial haya previsto la conformación paritaria del Poder Judicial federal en todas las categorías de personas juzgadoras, la manera en que este principio se plasmó en el texto constitucional deja mucho que desear, ya que el sentido común señala que, en cualquier elección, quien obtenga más votos debería ganar el cargo en juego. Los ajustes por paridad de género que realice el INE podrían generar impugnaciones y poner en riesgo la legitimidad de las juzgadoras que obtengan su cargo mediante un ajuste por paridad de género. Flaco favor se les haría. Por esta razón, será importante considerar la posibilidad de garantizar esta paridad mediante otro sistema, que genere menos confusiones.

Documentar para proponer mejores

En conclusión, las elecciones judiciales que acaban de realizarse demuestran la importancia de documentar el proceso de implementación de la reforma judicial, con el objetivo de identificar sus áreas de oportunidad y poder formular recomendaciones para mejorarla. Eso es precisamente lo que estamos haciendo desde el Observatorio de la Justicia del Tec de Monterrey.

Desde su creación en enero de 2025, este Observatorio tiene como propósito impulsar cambios normativos y en las prácticas de las instituciones judiciales que mejoren la calidad, eficacia e independencia de la judicatura, al proponer recomendaciones basadas en evidencia. En el contexto de la reforma judicial, el Observatorio se enfoca actualmente en tres ejes: uno analiza el proceso de las elecciones judiciales y los perfiles de las nuevas personas juzgadoras, otro la jurisprudencia que emiten, y el último se centrará en el funcionamiento del Tribunal de Disciplina Judicial.

Estamos convencidos de que el trabajo en equipo es fundamental para alcanzar nuestros objetivos, hemos construido alianzas estratégicas con otras universidades y organizaciones nacionales e internacionales, así como con el Heraldo de México. Con este medio de gran relevancia a nivel nacional, firmamos un convenio de colaboración y estamos desarrollando una plataforma en línea de acceso gratuita, llamada el Observatorio Judicial, desde la cual compartiremos datos y analizaremos el impacto de la reforma judicial. Les invitamos a seguirnos en este camino en búsqueda de una mejor justicia.

Este artículo se publicó originalmente en El Mundo del Derecho.

Análisis de la elección del poder judicial

Alejandra Quezada, coordinadora de investigación de Juicio Justo, conversó en Oliva Noticias sobre la reciente elección judicial.

En su análisis, explicó que el ausentismo debe analizarse desde dos ángulos. Por un lado, la baja participación ciudadana, atribuida a la falta de información sobre el proceso: muchas personas no sabían que se llevaría a cabo la votación, mientras que otras decidieron no acudir a las urnas de forma deliberada. La otra expresión del ausentismo, añadió, fue la ausencia de funcionarios de casilla. Según el ejercicio de observación electoral realizado por Juicio Justo, en colaboración con la Fundación Konrad Adenauer México y Coparmex, el 74% de los reportes señalaron que las casillas observadas abrieron tarde, siendo la principal causa precisamente la falta de personas funcionarias de casilla. 

En cuanto a los ¨acordeones¨, Quezada advirtió que, si bien este recurso se explicó en parte por la cantidad de candidaturas y la complejidad de las boletas, su uso evidencia un problema más profundo:  si las personas necesitan apoyos externos para poder votar, es imprescindible cuestionar qué tan accesible y transparente es realmente el proceso. Además, señaló que la complejidad del diseño electoral creó condiciones para prácticas irregulares. En el 13% de las observaciones se documentó que las personas tomaban fotos de su boleta, lo cual consideró un posible indicio de coacción. También se reportaron casos en los que se dictaban los números a otros votantes o incluso se llenaban directamente las boletas, especialmente tratándose de personas adultas mayores. Subrayó que, pese a la baja participación, un porcentaje considerable de votantes fueron personas mayores, y que, bajo el argumento de brindarles ayuda, se incurrió en formas de influencia indebida. 

Insistió que los problemas observados no se limitan al día de la elección. Afirmó que son consecuencia del diseño mismo de la reforma, de un proceso de preselección que no evaluó adecuadamente el mérito ni la experiencia de las candidaturas, y que culminó con una jornada electoral problemática. Señaló que, una vez que las nuevas personas juzgadoras entren en funciones, será necesario observar qué tipo de justicia imparten y si cumplen con las promesas de cercanía, accesibilidad, lenguaje sencillo, menores costos y tiempos de resolución más cortos. 

Finalmente, Quezada advirtió que esta elección fue disruptiva también por las violaciones a principios y reglas electorales que se habían consolidado durante décadas. Enfatizó que lo preocupante no es solo repetir estas fallas en 2027, sino que se adopten como nuevo estándar. Alertó sobre el riesgo de normalizar prácticas inaceptables en cualquier otra elección y dejó abierta una pregunta clave: ¿cuántos años de democracia queremos retroceder? 

Te invitamos a ver la entrevista completa a partir del min. 43:20 aquí.

Elección judicial: irregularidades y consecuencias

La reciente elección judicial en México ha generado cuestionamientos sobre su legitimidad y consecuencias a largo plazo. En entrevista con René Delgado y Vanessa Romero, Laurence Pantin, directora de Juicio Justo, ofreció un análisis crítico del proceso, resaltando que el diseño mismo de la reforma facilitó la partidización del Poder Judicial, a pesar de que la Constitución prohíbe expresamente el proselitismo. 

Uno de los puntos más preocupantes que señaló fue el involucramiento tanto del gobierno federal, como de gobiernos estatales en la promoción de candidaturas. Subrayó que no se trató únicamente de una intervención del oficialismo, ya que en varios estados también hubo evidencia de participación por parte de gobiernos locales de oposición. 

A esto se suma la baja participación ciudadana, que, según advirtió, no puede atribuirse únicamente a la falta de interés, sino que responde también a la complejidad extrema del proceso electoral y al número de cargos y candidaturas en disputa.  

La Dra. Pantin mencionó que el ejercicio de observación electoral en el que participaron varias organizaciones de sociedad civil reveló prácticas alarmantes: desde irregularidades en la instalación de casillas, hasta votantes ingresando en grupo a las mamparas, personas fotografiando sus boletas y mecanismos de presión o inducción al voto. Estas señales, advirtió, apuntan a un retroceso hacia prácticas que se pensaban superadas y que no deberían normalizarse. 

Asimismo, reconoció que, si bien el Instituto Nacional Electoral logró sacar adelante el proceso, lo hizo en condiciones presupuestales y de tiempo muy adversas. Esto, señaló,   tuvo un impacto evidente en la capacitación del personal de casilla y en la logística en general. En ese sentido, aunque su desempeño fue adecuado en algunos aspectos, tomar esta experiencia como argumento para seguir recortando su presupuesto o para replicar este modelo de organización sería, en su opinión, un grave error.

Finalmente, respecto a las consecuencias a largo plazo de esta elección, mencionó que el nuevo diseño institucional podría reconcentrar el poder en el Ejecutivo, debilitando los contrapesos constitucionales. También indicó que el Tribunal de Disciplina, con facultades extraordinarias, plantea un riesgo directo a la independencia judicial, al permitir incluso sancionar a las personas juzgadoras por el sentido de sus resoluciones. 

Te invitamos a ver el programa completo aquí.

La jornada de la elección del Poder Judicial

En Radio UNAM, Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, compartió un primer balance sobre la jornada de la elección del poder judicial. 

Señaló que el bajo nivel de participación ciudadana refleja un escaso interés por parte de la población, lo que lleva a cuestionar si realmente existía una voluntad ciudadana de elegir directamente a las personas juzgadoras. Mencionó que, en colaboración con la Universidad Estatal de Florida, se realizaron sondeos que revelaron que entre quienes decidieron no votar, 41% lo hizo en rechazo al proceso y 25% debido a la falta de información. A partir de estos datos, advirtió sobre la necesidad de modificar las condiciones en que se desarrolla este tipo de elección, ya que una participación tan baja impide hablar de legitimidad. 

La Dra. Pantin también señaló que no hay certeza de que la elección de las personas juzgadoras por voto popular mejore la confianza ciudadana. Recordó que, según datos del INEGI, las personas juzgadoras cuentan con un nivel de confianza superior al de las legisladoras, y planteó que será necesario observar si las resoluciones de quienes fueron electas logran una mayor aceptación pública. 

Finalmente, compartió hallazgos del ejercicio colaborativo de observación electoral en el que participaron varias organizaciones de la sociedad civil. Entre las irregularidades documentadas, mencionó casos de personas votando en grupo dentro de las mamparas, toma de fotos a las boletas, listas de asistencia con el formato de ¨bingo¨ – usadas comúnmente para monitoreo partidista de votantes – y una participación predominante de personas adultas mayores, muchas de ellas beneficiarias de programas sociales. Indicó que estos elementos coinciden con patrones que podrían configurar delitos electorales como la compra o coacción del voto. 

Te invitamos a escuchar la entrevista completa a partir del min. 01:37:14 aquí. 

Diseño de las boletas para la elección judicial: ¿se hizo algo bien?

Una gran incógnita de las elecciones judiciales del próximo 1° de junio es el nivel de participación que se registrará. Uno de los elementos que podría generar una baja participación es la novedad y complejidad que implicará votar. Dentro de las novedades de este proceso electoral, la ciudadanía que decida votar tendrá que utilizar boletas con un diseño muy diferente al de las boletas que se han usado históricamente en las elecciones ordinarias. 

Con ello en mente, analizamos todas las boletas para los cargos de jueces y magistrados federales que serán utilizadas en las próximas elecciones judiciales a partir de la información que generó el Instituto Nacional Electoral (INE). A continuación, presentamos un análisis detallado que plantea muchas preocupaciones.

De un voto por boleta a diez votos por boleta

Hasta ahora, en México, en términos generales por cada boleta se manifestaba un voto y las personas votantes debían marcar el recuadro donde venía el nombre y el logo del partido de la candidatura de su preferencia.

Figura 1: Extracto del cartel “Cómo votar válidamente” difundido por el INE en el marco del proceso de la elección presidencial 2024

Fuente: https://centralelectoral.ine.mx/2024/05/06/aqui-te-decimos-cual-es-la-forma-correcta-de-marcar-tu-voto-en-la-boleta-electoral/ 

En contraste, debido a la cantidad de cargos judiciales que se van a elegir y de candidatos en competencia, el INE y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) de los 19 estados donde se realizarán elecciones judiciales este año, tuvieron que diseñar boletas con una lógica diferente. En la mayoría de los casos, optaron por boletas donde se emitirán varios votos de manera simultánea. Para ello, las boletas mostrarán las listas de personas candidatas con el número que le fue asignado a cada una y tendrán recuadros donde las y los electorales deberán escribir el número de sus candidaturas preferidas.

Este diseño no sólo representa un desafío para las personas electoras –y en particular para las personas analfabetas que, según el más reciente Censo de Población y Vivienda del Inegi, representan en México 4.74% de la población de 15 años o más en 2020–. También implica un reto importante para el cómputo de los votos. Primero, porque las personas encargadas del mismo tendrán que entender (o interpretar) la letra de las personas votantes. Por otra parte, porque no podrán separar las boletas en función de la candidatura que fue votada, como ocurre en las elecciones ordinarias.

Un nuevo diseño de boletas 

En el caso de las elecciones judiciales federales, cada persona votante tendrá que llenar seis boletas. Tres de éstas (las relativas a los cargos de personas ministras de la Suprema Corte, magistradas del Tribunal de Disciplina Judicial y magistradas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación – TEPJF) serán las mismas en todo el país. Las boletas para designar a las personas magistradas de las cinco salas regionales del TEPJF serán distintas en función de la región de residencia. Finalmente, para designar los cargos de 464 personas magistradas y 386 personas juezas federales, el INE dividió el país en 60 distritos judiciales electorales.

Nos dimos a la tarea de revisar los 120 modelos de boletas correspondientes a los 60 distritos del país: en cada uno habrá una boleta para personas magistradas y una para personas juezas. 

Es importante decir que estas boletas son las más complejas porque esos cargos se dividen en varias materias (penal, civil, administrativo, laboral, mercantil, mixto, etc.) identificadas por un color. En ellas, además de las listas de personas candidatas y de los recuadros, aparece el número de vacantes en juego por cada materia en ese distrito.

Lo primero que encontramos es que solamente en 25 de las 120 boletas los recuadros y sus colores corresponden con las vacantes del distrito.

Boletas con más recuadros que vacantes

En 73 boletas, encontramos que hay más recuadros que vacantes en juego. 

Tabla 1. Número de boletas que presentan recuadros adicionales a las vacantes

Número de recuadros adicionalesNúmero de boletas que presentan este caso
142
217
37
48
Total73

Fuente: Elaboración propia con base en las boletas publicadas en el simulador de voto del INE (https://practicatuvotopj.ine.mx/)

Como se puede observar en la tabla 1, en algunos casos, solamente hay un recuadro adicional, pero en ocasiones sobran hasta cuatro. Para mayor referencia, a continuación, se pone un ejemplo de una boleta con cuatro recuadros adicionales.

Figura 2. Ejemplo de boleta con cuatro recuadros adicionales a las vacantes

Boleta para personas juezas en el distrito judicial electoral 3 de la Ciudad de México (sección electoral 4269)

Fuente: Simulador de voto del INE

La razón por la cual sobran estos recuadros es que el INE optó por un modelo de boleta donde se pondría un máximo de cinco recuadros para mujeres y otros cinco para hombres. El INE basó su decisión en una interpretación literal del artículo segundo transitorio de la reforma constitucional que establece que “Para Magistradas y Magistrados de Circuito y Juezas y Jueces de Distrito [los votantes] podrán elegir hasta cinco mujeres y hasta cinco hombres”. 

Cabe señalar que el Acuerdo del Consejo General INE/CG65/2025 definió cuatro criterios para garantizar la paridad en la asignación de cargos. Sin embargo, ni la normatividad ni ningún otro acuerdo aprobado por el Consejo General del INE determina que se deban tomar decisiones de paridad de género en el diseño de las boletas, aparte de las ya señaladas en la Constitución. Aún así, el INE lo hizo.

Por ejemplo, cuando en una materia existe una sola vacante, el INE puso un recuadro para esta materia del lado de las mujeres y otro del lado de los hombres. 

El primer problema con estas boletas es que no queda clara cuál es la manera correcta de votar. Si se siguen las instrucciones de la boleta y de la plataforma para practicar el voto, se tendrían que llenar todos los recuadros. Pero en teoría no se puede emitir más de un voto para una misma vacante, por lo tanto, una duda es si se anularán los votos que “sobran” en las materias donde hay una sola vacante y la persona electora votó por un hombre y por una mujer. Realizamos esta consulta con dos personas consejeras del INE, quienes aseguraron que no se anularán estos votos. 

Pero este diseño de boleta también puede propiciar situaciones que rompen con la lógica del modelo electoral tradicional y que, de darse en cualquier otra elección, generarían un escándalo. 

Primero, se puede dar el caso de que para un cargo en competencia el número de votos emitidos sea superior y hasta el doble del número de personas que fueron a votar. En cualquier otra elección, esta situación sería una anomalía. 

Por otra parte, si un ciudadano siguiera las instrucciones del INE y rellenara los dos recuadros, en realidad diluiría su voto. En efecto, votaría por su persona candidata favorita y por su segunda opción, pero podría ocurrir que más personas coincidan en su opción de respaldo que en la primera y que la opción menos favorita de todos acabara ganando el cargo.

Boletas con menos recuadros que vacantes

Pero también identificamos el problema inverso. Encontramos 13 boletas donde el número de recuadros es inferior al número de vacantes. En éstas, los recuadros trntes pueden oscilar entre uno y tres.

Tabla 2. Número de boletas que presentan menos recuadros que vacantes

Número de recuadros faltantesNúmero de boletas que presentan este caso
17
25
31
Total13

Fuente: Elaboración propia con base en las boletas publicadas en el simulador de voto del INE (https://practicatuvotopj.ine.mx/)

Ahora, esta situación ocurre tanto en el caso de vacantes pares como impares. 

Ponemos un ejemplo cuando las vacantes son pares.

Figura 3. Ejemplo de boleta con vacantes pares y donde faltan recuadros

Boleta para personas magistradas en el distrito judicial electoral 2 de Guanajuato (sección electoral 141)

Fuente: Simulador de voto del INE

Existen varias boletas como la de la figura 3, que tienen dos vacantes en una materia –aquí la penal–, pero ningún candidato hombre. Sin embargo, hay cuatro candidatas mujeres, pero solamente se incluyó un recuadro en materia penal del lado de las mujeres, cuando había espacio para incluir uno más. Identificamos otras seis boletas donde faltan recuadros, aunque existían espacios para agregarlos en ambos géneros.

Por otra parte, también observamos que en ocasiones el problema ocurre cuando las vacantes son impares. La lógica del INE, en el caso de las materias con un número impar de vacantes, fue que los recuadros para votar se repartieran paritariamente entre hombres y mujeres y el recuadro adicional se colocaría del lado de la lista de mujeres. Por ejemplo, si existen tres vacantes en una materia, se colocan dos recuadros del lado de mujeres y uno del lado de hombres.

Sin embargo, existen casos donde el criterio generó más problemas que soluciones. Así, en 10 de las 19 boletas donde faltan recuadros para materias que tenían vacantes impares, esto se debió a que ya se había colocado la cantidad máxima de cinco recuadros en ambas listas (de mujeres y hombres) o por lo menos en la de mujeres, y siguiendo su lógica, el INE no colocó un recuadro adicional para hombres.

En otros casos más extremos, no se colocaron todos los recuadros impares, aún y cuando había uno o hasta dos espacios disponibles y candidaturas suficientes para ambos géneros, como se ve en la Figura 4. 

Figura 4. Ejemplo de boleta con tres recuadros menos que vacantes, aun cuando había espacios y candidaturas suficientes

Boleta para personas magistradas en el distrito judicial electoral 1 de Oaxaca (sección electoral 2)

Fuente: Simulador de voto del INE

Entendemos que la boleta se diseñó de esta manera porque tiene materias con vacantes impares y sólo para algunas sería posible poner el recuadro adicional del lado de mujeres, pero en otras no porque eventualmente no habría espacios suficientes. Entonces, el INE rompió con la lógica que había seguido y colocó sólo un recuadro en la lista de hombres y otro en la lista de mujeres. Es decir, para no tener que decidir qué materia se quedaría sin un recuadro, les quitó un recuadro a todas.

De nuevo, uno de los problemas que enfrentamos con la falta de recuadros en una materia o en la boleta en general es tener certeza sobre cuál es la manera correcta de votar. Si alguien decidiera no guiarse por los recuadros, sino por el número de vacantes, ¿cómo podría expresar los votos faltantes? Si pone más números que recuadros, ¿sus votos se anularán?

El efecto de estas boletas es que se le “quitan” votos a las personas electoras, pues no podrán votar por el número total de las vacantes. El diseño de boletas, en los hechos, limita su derecho al voto.

Contrario al problema planteado en la sección anterior, el número de votos emitidos -para los cargos de las materias con tres vacantes- será menor al número de personas votantes. Esto vulnera los derechos de las personas votantes y de las personas candidatas.

Boletas con otros problemas

Identificamos otras 9 boletas donde el número de recuadros coincide con el número total de vacantes, pero los recuadros no corresponden con la distribución de las vacantes por materias. Es decir, en algunas materias sobran o faltan recuadros.

Tabla 3. Número de boletas que presentan los distintos tipos de problemas identificados

Tipo de problemaNúmero de boletas que presentan este problema
Ningún problema: los recuadros corresponden a las vacantes25
Más recuadros que vacantes73
Menos recuadros que vacantes13
Número de recuadros y vacantes es igual, pero los recuadros no corresponden con las vacantes9
Total120

Fuente: Elaboración propia con base en las boletas publicadas en el simulador de voto del INE

Finalmente, detectamos boletas con otro tipo de problemas.

Encontramos una boleta con 11 vacantes (figura 5), lo cual contradice el artículo segundo transitorio de la reforma constitucional que estipula que las personas podrán votar por 10 personas. Como regla general el INE “topó” las boletas a máximo 10 recuadros, pero finalmente –aunque sea para una sola boleta–infringió el mismo artículo y su propia lógica.

Figura 5. Boleta con 11 vacantes

Boleta para personas juezas en el distrito judicial electoral 1 de Chiapas (sección electoral 7)

Fuente: Simulador de voto del INE

También se encontró una boleta (figura 6) donde los recuadros no tienen color. Esto obedece a que en ese distrito hay vacantes únicas en seis materias distintas. Siguiendo las reglas para el diseño de las boletas, la boleta debería tener un recuadro del lado de mujer y uno del lado de hombre para cada materia. En ese caso, no es posible, ya que eso implicaría tener seis recuadros en cada género. La solución del INE consistió en dejar los recuadros en blanco, con el riesgo de que en ese distrito se generen una cantidad importante de votos nulos, porque las personas electoras no contarán con la guía de colores para escoger candidatos de las materias correspondientes a las vacantes.  

Figura 6. Boleta con recuadros sin colores

Boleta para personas juezas en el distrito judicial electoral 2 de Jalisco (sección electoral 501)

Fuente: Simulador de voto del INE

¿Errores o mala decisión del INE?

Frente a los problemas que muestran las boletas, es válido preguntarse cómo el INE llegó a diseñar las boletas de esta manera, por lo que nos dimos a la tarea de entender su proceso de aprobación.

En un primer momento, los diseños genéricos y la impresión de las boletas para los cargos de personas juezas y magistradas fueron aprobados el 30 de enero de 2025 por el Consejo General del INE mediante el Acuerdo INE/CG51/2025. El Acuerdo fue aprobado con ocho votos a favor y tres en contra de Martín Faz, Jaime Rivera y Claudia Zavala, con un voto particular de esta última, donde expone sus dudas sobre el diseño escogido y propone alternativas para evitar algunos de los problemas que identificamos.

Dicho Acuerdo mandata a la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral (DEOE) realizar el diseño final de las boletas, una vez aprobados los listados finales de las candidaturas. La DEOE debía diseñar la boleta de cada distrito sobre la base de los diseños genéricos, incorporando los nombres de las candidaturas y “en su caso, reali[zando] los ajustes correspondientes”. Además, el Acuerdo prevé que dichos ajustes deberán hacerse del conocimiento de la Comisión Temporal del Proceso Electoral Extraordinario para la elección de diversos cargos del Poder Judicial de la Federación, más no del Consejo General.  

Encontramos, de hecho, el informe que la DEOD entregó a la Comisión Temporal el 10 de abril de 2025, donde detalla las decisiones que se tomaron para realizar estas boletas y señala algunos de los casos particulares que hemos identificado. Dicho informe fue aprobado por la Comisión Temporal y la producción de dichas boletas inició al día siguiente, de acuerdo con un informe posterior sobre el seguimiento a la producción de las boletas.

Sin duda, es importante recordar que el INE dispuso de un tiempo extremadamente reducido y de recursos todavía más limitados para implementar este proceso electoral. Sin embargo, es preocupante que decisiones de tanta trascendencia como es el diseño final de las boletas fueron aprobadas por una Comisión Temporal y no por el Consejo General del INE.

Las decisiones cuestionables que tomó el INE respecto al diseño de las boletas no pasaron desapercibidas para algunas y algunos candidatos, quienes presentaron diversas impugnaciones ante el TEPJF por considerar que se afecta su derecho a ser votados. 

Los Juicios Electorales correspondientes fueron desechados por la mayoría del Pleno del Tribunal debido a que para ese momento ya se había concluido la impresión de las boletas y consideraron que los errores en el diseño de las mismas eran irreparables. Incluso se rechazó la propuesta del Magistrado Reyes Rodríguez para que, si el INE consideraba que ya no era posible modificar el diseño de las boletas, el Consejo General por lo menos estableciera lineamientos específicos en los casos de ambigüedad para aclarar cómo se debía votar y computar los votos a fin de garantizar el principio de certeza.

Dado que la mayoría del TEPJF decidió no entrar al análisis de los asuntos, es un hecho que la votación se realizará con las boletas que se diseñaron y hasta ahora el INE no ha establecido tales lineamientos.  

Más allá del diseño de las boletas, ¿qué pasa con las candidaturas?

Como ya lo señalamos, el INE dividió los circuitos judiciales en distritos judiciales electorales. Después, sorteó las candidaturas para repartirlas en estos distritos. La Ciudad de México, por ejemplo, se dividió en 11 distritos judiciales, el Estado de México en tres y Veracruz en dos. Esa decisión provocó que en varios casos las personas candidatas se vean obligadas a hacer campaña en un lugar distinto al de su domicilio. Además, cuando se trata de candidaturas de personas juzgadoras en funciones, deben hacer campaña fuera del lugar donde trabajan. Esto implica, en algunos casos, que las personas candidatas tengan que invertir más tiempo y recursos para llegar al lugar donde deben buscar el voto. La decisión provocó inequidad en la contienda para estas personas respecto a quienes pueden hacer campaña cerca del lugar de donde viven.

Candidaturas únicas 

Al revisar las boletas, encontramos 43 candidaturas únicas, 33 mujeres y 10 hombres. En 18 casos, se trata de candidaturas a magistraturas de circuito y en 25 casos de juzgados de distrito. En estos 43 casos, las personas candidatas, en principio, no compiten contra nadie y podrían obtener el puesto con un solo voto. Podría darse el caso que al aplicar los criterios de paridad de género algún candidato único no obtenga el puesto. Para ejemplificar lo problemático de la situación, pensemos en una elección de una presidencia municipal o una diputación en la que sólo apareciera una candidatura. En términos prácticos, la elección sería de mero trámite pues no tiene contendientes. Lo mismo es aplicable en estos casos.

A continuación, compartimos un cuadro con cada uno de los casos. 

Tabla 4. Candidaturas únicas

EstadoPoder PostulanteJuezaPoder PostulanteMagistradaPoder PostulanteMagistrado
Chihuahua    PJLuis Alberto Gómez Caballero
Ciudad de México Nora Ileana García PeraltaPE, PL   
Ciudad de México Arydai Karen Prado CarmonaPL   
Ciudad de México Jessica Romero ButrónPJ   
Ciudad de México    PJJosé María García González
Coahuila  PEClaudia Valeria Delgado Urby  
Estado de México  PE, PJTania Graciela Barragán Valladares  
Estado de MéxicoPEAriana Pérez DíazPE   
Estado de MéxicoPLMaribel Castillo HernándezPL   
Estado de MéxicoPEKarla Guadalupe Pinedo MagañaPE   
GuanajuatoEFCristina Guzmán OrnelasEF   
GuanajuatoEFPaola Patricia Ugalde AlmadaEF   
GuanajuatoPLMaría Lucero García JiménezPL   
Guanajuato    PLJorge Luis Barbosa Colunga
Guerrero  PLMartha Rosas RuviPESamuel Salamanca Vázquez
Guerrero  PLGuadalupe Martínez Guerrero  
Guerrero  PE, PJ, PLDulce María Rodríguez Terrazas  
Guerrero  PJAlondra Rojas Carmona  
Jalisco  PLAtziri Sánchez García  
Jalisco  PEAna Carmina Orozco BarajasPE, PJArmando Arturo Pérez García
MorelosPLErika Ortega MondragónPL   
Nuevo León    EFOscar Alejandro Zúñiga Vidales
Nuevo León    PEJaime Vladimir Angel Cisneros de la Cruz
Querétaro  PEElsa Aguilera Araiza  
Querétaro    PEJosé Guzmán Rodríguez
Puebla  PJGabriela Arroyo Nava  
Quintana RooPELandy Rosalía Pamplona PérezPE   
San Luis PotosíPEErika Corzo TorresPE   
SinaloaPLErika Carolina Ramírez LópezPL   
Sinaloa  PLSara Singh Urias  
Sinaloa    PJ, EFEden Wynter Meillón Walter
Sinaloa    PE, PLJuan Martín Ramírez Ibarra
Sonora  PL, EFKarina Cordova Cañez  
Sonora  PLPatricia Susana Rodríguez Galvez  
Tabasco  PLSally Ivette Matus Alvarado  
TamaulipasPEIliana Alejandra Carrizal PérezPE   
TamaulipasPLCinthia Elizabeth de la Vega LópezPL   
TlaxcalaPEAna Victoria Mariche BalcazarPE   
VeracruzPJ, PLMaría Esther Hernández SantosPJ, PL   
Veracruz  PEVirginia Petriz Herrera  
YucatánPLKarla Georgina Peniche CantoPL  

Abreviaturas. PL: Poder Legislativo, PE: Poder Ejecutivo, PJ: Poder Judicial y EF: En funciones.

El caso más extremo lo encontramos en el Distrito Judicial 2 en Guanajuato, que aparece en la Figura 3. Ahí, hay dos vacantes para la magistratura de circuito en materia civil, pero únicamente un candidato: Jorge Luis Barbosa Colunga, quien actualmente trabaja en el Instituto Electoral de Guanajuato.

Tanto los Comités de Evaluación como el INE tienen responsabilidad en que haya candidaturas únicas. Sin embargo, en algunos casos, simplemente no había suficientes postulaciones, o candidaturas que cumplieran los requisitos o fueran idóneas para competir por los cargos.

¿Qué podemos mejorar para las próximas elecciones en 2027?

Esta elección se realizará con los diseños problemáticos de boletas y no tardaremos en ver las consecuencias durante y después de la jornada electoral. Pero no olvidemos que en 2027 se realizará nuevas elecciones judiciales –que comienzan a preparase en 2026– y las autoridades involucradas en el desarrollo del proceso tienen la oportunidad para corregir algunas decisiones que ponen en riesgo el derecho al voto en sus dos dimensiones (votar y ser votado) y afectan la equidad en la contienda.

Una propuesta para mejorar las boletas consiste en que las personas votantes no tengan que escribir los números de las y los candidatos, sino que tal vez puedan tachar o encerrar las opciones que quieran elegir.

Otra propuesta implicar agrupar a las y los candidatos por materias –y dentro de cada materia ordenarlos alfabéticamente– para facilitar la visualización. 

Si bien el máximo de hasta 10 votos viene del transitorio constitucional, se sugiere no colocar cinco cuadros en una lista de mujeres y cinco en una lista de hombres, sino colocar en un solo apartado neutral – podría ser al centro– la cantidad de recuadros que corresponde a las vacantes.

Estas dos sugerencias se pueden ejemplificar con el modelo que propuso la consejera Zavala y se observa en su voto particular al Acuerdo INE/CG51/2025.

Figura 7. Modelo de boleta alternativo propuesto por la consejera Claudia Zavala

Este modelo no resuelve todos los problemas del diseño de las boletas y tiene sus propios retos. Se presenta con fines ilustrativos para empezar a plantear alternativas de mejora.

Una alternativa, que permitiría evitar la incertidumbre en los resultados de la elección, derivado de los ajustes de paridad de género, consiste en definir desde el inicio del proceso las vacantes que deberá ocupar cada género, por materia y adscripción. De esta manera las personas que apliquen a las convocatorias sabrán exactamente cuáles vacantes serán ocupadas por mujeres y cuáles por hombres, y cada grupo competirá entre sí. 

Esta solución es más fácil y transparente que el actual método y permitiría evitar muchos de los problemas detectados en las boletas del actual proceso. De esta manera el INE no tendría que tomar decisiones de paridad en el diseño de boletas, ni en la asignación de cargos, y las personas candidatas sabrían exactamente contra quién compiten. Esto daría mayor certeza respecto del valor del voto y su efecto en la asignación –ganaría quien tenga más votos –, lo que impactaría positivamente en la legitimidad de quienes resulten electos, a la vez que facilitaría a los medios de comunicación abrir espacios de debates entre candidatos en condiciones de equidad, pues sabrían exactamente quienes son contrincantes directos.

Finalmente, se deberían establecer candados para evitar las candidaturas únicas, que generan una ventaja indebida y vulnera el derecho al voto ya que no permite elegir entre por lo menos dos opciones.

Laurence Pantin (@lpantin) es co-coordinadora del Observatorio de la Justicia del Tecnológico de Monterrey y directora de Juicio Justo, del cual Alejandra Quezada (@quezada_as) es coordinadora de Investigación, y Luis Tapia es consultor independiente.

Las autoras agradecen el apoyo de Irina Burgaza y Juliana Ramírez para la recopilación y revisión de insumos.

Este artículo se publicó originalmente en Nexos y en Aristegui Noticias.

Retos estructurales de la elección judicial

Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey analizó en Radio UNAM los principales retos que enfrenta la primera elección judicial en México. Señaló que se trata de un proceso inédito y de enorme complejidad, ya que entre este año y 2027 se renovarán todos los cargos judiciales del país y subrayó que esta elección fue organizada con poco tiempo, recursos limitados y bajo condiciones que generan múltiples preocupaciones. 

Entre los principales desafíos, destacó el modelo de preselección de candidaturas, que permitió la inclusión de perfiles con posibles vínculos con el crimen organizado. También advirtió sobre el volumen de cargos en juego y la imposibilidad práctica de que la ciudadanía conozca a todas las candidaturas, más aún cuando las campañas se limitaron casi por completo a redes sociales. Este aspecto, explicó, empeoró la desigualdad, ya que las personas candidatas que tuvieron más recursos personales lograron mayor visibilidad, en perjuicio a los perfiles con menos respaldo económico, especialmente mujeres. 

Otro aspecto señalado fueron las candidaturas únicas. La Dra. Pantin explicó que cada poder tenía la posibilidad de postular hasta dos candidatos por cargo, pero en algunos casos no solamente presentaron un solo candidato, sino que además coincidieron en postular a la misma persona. Advirtió que este patrón evidencia acuerdos entre poderes con el objetivo de imponer candidatos y controlar el poder judicial. En Durango, por ejemplo, todas las candidaturas fueron únicas, lo cual elimina cualquier incentivo para participar en la votación. En Coahuila y Quintana Roo, los candidatos postulados por cada poder coinciden para más de la mitad de los cargos. Esto, advierte, no cumple el propósito central de la reforma, que consistía en permitir que las personas pudieran elegir a quienes integrarán el poder judicial. Al haber acuerdos entre los poderes para presentar una sola opción a la ciudadanía, lo que se presenta no es una elección, sino una imposición, lo que desvirtúa por completo el sentido del proceso en esos estados. 

En cuanto al principio de paridad de género, reconoció que es un avance que se busque garantizar la equidad en los resultados, no solo en las candidaturas. Sin embargo, advirtió que el mecanismo actual genera problemas. Al competir hombres y mujeres por las mismas vacantes, y al permitir al Instituto Nacional Electoral (INE) reasignar cargos a mujeres incluso si no obtuvieron la mayoría de los votos, se abre la puerta a controversias que pueden poner en cuestión la legitimidad del proceso. Sostuvo que esta situación se debe a un diseño legislativo deficiente y que una solución más sencilla y transparente habría sido dividir desde el inicio el total de los cargos entre mujeres y hombres. 

A estos desafíos se suma el sistema de cómputo de votos, desarrollado específicamente para esta elección en condiciones técnicas y presupuestarias adversas, lo cual incrementa el nivel de incertidumbre sobre la operación y los resultados. 

Por último, alertó sobre el uso de ¨acordeones¨ y señaló que muchos de estos materiales provienen de partidos políticos, lo cual es inconstitucional y pone en riesgo la libertad del voto. 

Te invitamos a escuchar la entrevista completa a partir del min. 02:09:52 aquí

Reforma y elección judicial: análisis de su impacto

Laurence Pantin conversó en Entre Dichos con René Delgado, Julio Ríos y Vanessa Romero sobre la reforma y la elección judicial, subrayando la falta de enfoque en el acceso a la justicia y el potencial para agravar problemas estructurales ya existentes del sistema. 

La directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey señaló que, al igual que la reforma de 2021, la reforma actual no atiende las barreras reales que enfrentan las personas para acceder a la justicia. Recordó que más del 90% de los delitos en el país no se denuncian y que, entre los pocos que sí se reportan, la gran mayoría no concluyen en sanciones. En este contexto, temas clave como la mejora de las defensorías públicas y de las fiscalías, han quedado completamente fuera de la reforma. Además, criticó que se ignore la justicia cotidiana – como conflictos civiles o familiares – y los serios rezagos en los poderes judiciales estatales, que son responsables de resolver más de la mitad de los asuntos judiciales en México. 

Sobre la elección por voto popular de las personas juzgadoras, la Dra. Pantin expresó claramente que se trata de una medida inadecuada, y mencionó que tanto la experiencia de Estados Unidos como la de Bolivia han mostrado no solamente que elegir jueces no garantiza mayor legitimidad, sino que también favorece la politización del poder judicial. Limitar la elección a ciertos cargos hubiera sido menos problemático, pero, en cualquier caso, representa un retroceso respecto a los avances logrados con la reforma de 1994, que profesionalizó el sistema de justicia. A estos desafíos se suman irregularidades preocupantes en el ámbito estatal – como las candidaturas únicas – que apuntan a acuerdos entre poderes locales para imponer ciertos perfiles, en un intento de controlar la justicia. 

Finalmente, subrayó la importancia de que las personas que decidan participar en la elección lo hagan de manera informada, y destacó el valor de la observación del proceso.  Por ello, desde Juicio Justo se impulsa un ejercicio ciudadano de observación electoral para dar seguimiento a una jornada que se anticipa compleja y llena de retos. 

Te invitamos a ver el programa completo aquí.

Complejidades y fallas del proceso electoral judicial

A menos de un mes de la jornada electoral, Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, advirtió en Radio UNAM que el proceso judicial se percibe complejo, tanto por el diseño de las boletas como por la dificultad que enfrentan las personas votantes para entender cómo ejercer su voto. 

Al abordar las 26 candidaturas impugnadas por el Congreso, explicó que la Constitución confiere a los Comités de Evaluación la responsabilidad de revisar tanto el cumplimiento de los requisitos de elegibilidad como la idoneidad de las personas candidatas. Precisó que el Instituto Nacional Electoral (INE) no tiene atribuciones para cancelar candidaturas en esta etapa del proceso y consideró previsible que ocurrieran omisiones, dada la premura con la que los comités tuvieron que revisar una gran cantidad de perfiles. 

Sobre las boletas, la Dra. Pantin insistió en que los errores de diseño podrían tener consecuencias serias. Señaló que en algunas boletas hay más vacantes que recuadros disponibles para votar, lo que impide ejercer el voto para todos los cargos; mientras que en otros hay más recuadros que vacantes, lo que genera confusión sobre la validez del voto. Criticó, además, que el diseño final de las boletas fue aprobado por una comisión temporal, sin pasar por el Consejo General del INE.

También alertó que se han detectado prácticas preocupantes a nivel estatal, como candidaturas únicas impulsadas por los tres poderes locales en entidades como Durango, Coahuila y Quintana Roo. Explicó que estos acuerdos eliminan la posibilidad real de elección, y evidencian una intención de conservar el control sobre el poder judicial, lo cual compromete su independencia. 

Para concluir, subrayó que este proceso electoral presenta deficiencias estructurales importantes, pero también oportunidades de aprendizaje, por lo que hizo un llamado a observar y a documentar sus fallas para poder corregirlas en los próximos procesos. 

Te invitamos a escuchar la entrevista completa a partir del min. 01:03:28 aquí.